abril 14, 2024

Bolivia: En los últimos 12 años, más de 10 mil mujeres de 13 a 17 años se casaron

Los datos del Sereci dan cuenta que entre 2010 a 2018 se registraron casamientos de adolescentes de 13 años. Justamente en 2018, una de ellas se unió legalmente con un hombre en La Paz.

La imagen solo ilustra la nota. Foto: Diario Constitucional

 Desde 2010 hasta 2022, 11.297 adolescentes entre 13 y 17 años se  casaron en el país, según datos del Servicio de Registro Cívico (Sereci). De esta cantidad, 10.012 (89%) fueron mujeres, y 1.285 (11%), hombres.

Los datos proporcionados a la ANF, dan cuenta de que el departamento con más uniones legales fue: Santa Cruz (2.748), La Paz (2.040), Cochabamba (1.705) y Potosí (1.389). Asimismo, los años con más matrimonios fueron en 2010, 2012 y 2014, con más de 1.200 casos por año (Ver infografía).

“Esas son las edades para contraer matrimonio, siempre y cuando tengan la autorización de sus padres. No hay posibilidad de que un niño contraiga matrimonio, pero si cumplen 16 años, sí. Lo que hacemos nosotros en el Registro Civil es cumplir estrictamente lo que establece la norma”, dijo a este medio Javier Hinojosa, director nacional del Sereci.

El artículo 109 del Código de las Familias y del Proceso Familiar establece que toda persona podrá constituir libremente matrimonio o unión libre una vez que cumpla la mayoría de edad; sin embargo, también establece excepciones.

“De manera excepcional, se podrá constituir matrimonio o unión libre a los 16 años cumplidos, siempre que se cuente con la autorización escrita de quienes ejercen la autoridad parental, o quien tenga la tutela o la guarda, o a falta de éstos, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. Es válida la autorización verbal realizada al momento de la celebración del matrimonio o del registro de unión libre ante oficial de Registro Cívico”, se lee en la normativa.

Cuando no se dé la autorización establecida de los padres o tutores, los interesados pueden solicitar a la autoridad judicial, según el artículo.

Antes de esta normativa, el matrimonio con menores de edad se daba desde los 14 años para las mujeres y desde los 16 para los hombres.

De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) el matrimonio formal o unión informal entre un menor de 18 años con otro menor o un adulto es definido como matrimonio infantil. Según su portal web, esta práctica es el resultado de una arraigada desigualdad de género, lo cual afecta principalmente a las adolescentes mujeres de manera desproporcionada.

“Si alguien de 19 años se casa con alguien de 17, eso ya se considera una unión infantil temprana o forzada, según estándares internacionales. Y puede ser que una pareja no vaya a las instancias correspondientes y no exista registro de eso”, señaló Martín Vidaurre, Coordinador de Políticas de IPAS Bolivia, que es una institución que trabaja en fortalecer la capacidad de mujeres y jóvenes de ejercer sus Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.

Algunas de las razones por las que las niñas y adolescentes se ven forzadas a contraer matrimonio o vivir en concubinato son: escapar de la violencia en sus hogares; sin embargo, pasan a ser víctimas de sus parejas (1); huir de la pobreza, pero no consiguen tener un sustento económico propio (2); por violencia sexual y embarazo forzoso (3), de igual manera convivirán con sus agresores; y por falta de educación integral en sexualidad (4).

Para Unicef y Vidaurre, el matrimonio infantil despoja a las niñas de su infancia y pone su vida y su salud en peligro. Las mujeres que contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años corren un mayor riesgo de sufrir violencia doméstica y tienen menos probabilidades de seguir asistiendo a la escuela.

“Con frecuencia, las niñas casadas se quedan embarazadas durante la adolescencia, lo cual incrementa el riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto, tanto para ellas como para sus hijos. Esta práctica también puede aislar a las niñas de su familia y sus amistades, así como restringir su participación en su comunidad, de modo que su bienestar físico y psíquico se ve gravemente afectado”, se lee en el portal de este organismo internacional.

Vidaurre señaló que este tipo de uniones ocurre tanto en el campo como en las ciudades, más en las áreas rurales. Como otras consecuencias, estas uniones forzadas también vulneran los proyectos de vida de los adolescentes, su derecho a la educación y sus derechos reproductivos.

“Esto les marca la vida. IPAS Bolivia ha trabajado en una propuesta de ley para que se modifique esta situación. Mas esto no va a ser suficiente, ya que es una lucha cultural, de visibilizar, concientizar y sensibilizar que (este tipo de uniones) es una vulneración a los derechos de las adolescentes. Esto debe incorporarse en las mallas curriculares, en las universidades, en diferentes espacios”.

Los datos del Sereci dan cuenta -además- que entre 2010 y 2018 se registraron casamientos de adolescentes de 13 años. El último fue justamente en La Paz. Los siguientes años se reportaron matrimonios de 14, 15 y 16 años. Sobre los adolescentes hombres se tiene como edad mínima los 14, entre 2011 y 2015.