febrero 21, 2024

El desarrollo de Vaca Muerta amenaza la economía de Tarija

Expertos advierten que el 2024 el vecino país dejará de comprar gas boliviano, lo que disminuirá los ingresos por renta petrolera, afectando aún más la economía de las instituciones públicas de Tarija

Vaca Muerta de Argentina superará la producción de gas que tiene Bolivia

Mientras el yacimiento petrolífero Vaca Muerta y el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) traen esperanzas alentadoras para la economía de Argentina, expertos en Bolivia advierten que esto irá en desmedro de la economía nacional, ya que el vecino país podría dejar comprar gas y, por ende, a partir del segundo semestre del 2024 habrá menos recursos de renta petrolera, lo que afectaría aún más a la economía del departamento de Tarija.

Y es que las proyecciones que tiene Argentina, es consolidar su soberanía energética y pasar a ser un país exportador, compitiendo con Bolivia en la venta de gas, incluso acaparando el mercado brasilero, uno de los principales destinos del gas boliviano.

El presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija (CDET), Fernando Romero, menciona que aproximadamente el 25% de los ingresos fiscales de Bolivia provienen de la renta de los hidrocarburos, por lo que avizora una afectación a la economía boliviana que se acentuará a partir de la segunda mitad del 2024.

“Se tiene conocimiento que Vaca Muerta empezará a distribuir en el mercado argentino el gas suficiente para satisfacer toda la demanda de ese país y de a poco dejará de depender del gas boliviano, primero porque ellos tendrán el gas suficiente para su mercado interno y segundo porque necesitan bajar su déficit fiscal”, explicó.

Recordó que Tarija percibe 35 millones de dólares por la exportación de gas a la Argentina, recursos que estarían en riesgo si entra en operación Vaca Muerta.

Se veía venir

El analista en hidrocarburos y energía, Jaime Balanza, señaló que Argentina ha desarrollado el potencial de Vaca Muerta con el objetivo de sustituir las importaciones de gas, esto bajo el denominado Plan Gas.Ar., cubriendo su demanda interna para convertirse en un exportador de gas y petróleo.

“En lo que respecta a Bolivia, esto marca el desplazamiento de nuestro gas en el territorio argentino como así también en el mercado de Brasil. No nos tenemos que engañar, estamos ante una política de Estado que implica una reconfiguración de la geopolítica del negocio del gas y petróleo en el continente y que tiene un fuerte impacto a nivel mundial”, afirmó.

Balanza hizo énfasis en el nuevo rol que va a jugar Argentina en el contexto regional, ya que esta política adoptada por el vecino país no solamente pasa por la construcción del ducto GPNK, sino que también implica otros siete proyectos, entre ellos la reversión del Gasoducto Norte, que es utilizado para vender gas al vecino país, pero que ahora pretende ser utilizado para llevar este hidrocarburo hasta Brasil.

Consultado sobre cómo ha visto las medidas adoptadas por el Gobierno de Bolivia para hacer frente a esta situación, Balanza señaló que la valoración que debe realizarse es de las políticas de Estado, lo que va más allá de las competencias del poder ejecutivo. Advierte que la falta de consenso entre oficialismo no ha permitido fijar un horizonte para el país.

“El día que se descubrió Vaca Muerta en Argentina, nuestro país ya tenía los días contados como principal exportador de gas en la región sudamericana. En aquel momento nosotros deberíamos haber entendido que el mercado energético se había reformulado en la región, para reformular las políticas de Estado, pero no ocurrió. En este momento, por ejemplo, Argentina tiene muchos yacimientos, solo en Vaca Muerta se producen 54 millones de metros cúbicos día (Mmcd), y Bolivia en todo el territorio nacional ronda entre los 36 y 38 Mmcd”, explicó.

Gobiernos subnacionales afectados

Tanto el titular del CDET como el analista en el área hidrocarburífera, coincidieron al afirmar que esta situación va a repercutir en la economía de los gobiernos subnacionales, con énfasis en las regiones productoras de hidrocarburos que basan sus presupuestos en las regalías.

“Habrá una afectación, y el golpe más grande lo vamos a sentir como departamento de Tarija, cuya economía es muy dependiente de la renta petrolera. Esto nos tiene que llamar a la reflexión, porque ya desde hace varios meses que estamos con un déficit comercial energético, vendemos cada vez menos gas natural y nuestras importaciones han incrementado en valor, principalmente con los carburantes”, señaló Romero.

Balanza: La ecuación energética se ha roto

El hecho de haberse acrecentado la demanda del consumo interno, la baja en la producción de gas, sumado la competencia por el mercado, y el no haberse descubierto nuevas reservas de gas en Bolivia, para el analista en hidrocarburos, Jaime Balanza, han roto la ecuación energética en Bolivia.

Sin embargo, destacó el potencial que tiene el país, ya que las estimaciones que se tienen, es que el 50% del territorio nacional es de interés petrolero en materia de recursos hidrocarburíferos convencionales, y que la zona tradicional en la que actualmente se ha desarrollado actividad hidrocarburífera no supera el 20% en 500 mil kilómetros cuadrados que son de interés.