febrero 26, 2024

Ley Ómnibus de Milei cerrará el mercado argentino para el gas boliviano

En junio, Bolivia dejará de abastecer con gas natural el norte argentino. La explotación de Vaca Muerta sustituirá al gas boliviano

Solo faltan 100 kilómetros para que el Gasoducto de Integración Federal Tío Pujio-La Carlota se una con el Gasoducto Norte Argentino (GNA), en la provincia de Córdoba, Argentina. Con esta obra, que ejecutará la empresa Techint, se revertirá el sentido de circulación de transporte de gas natural, es decir, dejará de recibir gas boliviano para cambiarlo por el que llegará de los yacimientos de Vaca Muerta, en la provincia Neuquén.

De esta forma, concluirá una parte importante de la integración energética entre Argentina y Bolivia. El gas natural fue parte fundamental en este tipo de relaciones que data oficialmente desde 1968, cuando se firmó el primer contrato de exportación de gas natural entre YPFB y Gas del Estado, del vecino país.

“Evidentemente, la exportación de gas a la Argentina ya no va a continuar durante los próximos años por una razón natural, Argentina cuenta con un potencial, si no estoy mal, de 600 TCF en Vaca Muerta”, dijo en septiembre el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, al referirse a la conclusión del último contrato, en junio de 2024.

Será la Ley Ómnibus, del nuevo gobierno de Javier Milei, la que sepultará toda aspiración boliviana de continuar exportando gas a la Argentina. La propuesta que se trata en estos días el Congreso argentino cambia el objetivo de la política, reemplazando el autoabastecimiento por la maximización de la renta a partir de la explotación de los recursos.

Así también pretende declarar el libre comercio internacional de hidrocarburos sujeto a la reglamentación que dicte el Poder Ejecutivo, con lo que -vaticinan los analistas- la producción incremental de petróleo será 100% para exportar; a medida que se produzca más, se exportará más.

Según G&G Energy Consultants, este año el sector hidrocarburífero argentino aportaría un supéravit comercial de unos $us 3.800 millones y podría casi duplicar ese saldo favorable en 2025, a cerca de $us 7.500 millones, recogió Infobae.

El portal argentino indicó que se trata de un fortísimo contraste con los casi $us 4.500 millones de déficit de la balanza comercial energética de 2022, e incluso del leve saldo negativo de 2023.

El potencial del gas argentino ya considera exportar a Brasil -una opción es a través de Bolivia- Uruguay y retomaría los envíos a Chile. También apunta a atraer las inversiones necesarias para exportar gas natural licuado (GNL) a los mercados internacionales.

El último contrato

Bolivia y Argentina firmaron en octubre de 2006 un contrato de compra-venta de gas natural vigente hasta diciembre de 2026.

Sin embargo, en agosto del año pasado, la Secretaría de Energía de Argentina, informó que Bolivia “estaba planteando finalizar” el contrato antes de 2026. Según el Gobierno del país vecino, en las negociaciones que se realizaron con YPFB para nuevas adendas al contrato, la petrolera boliviana indicó que ya no “está en condiciones” de cumplir el acuerdo.

De acuerdo con datos de YPFB, hasta junio del año pasado, la estatal enviaba un promedio de 8,66 millones de metros cúbicos por día (MMm3d), en el marco de la séptima adenda al contrato de compra venta de gas natural suscrito entre YPFB y la empresa Energía Argentina S.A. (ENARSA). El pico máximo en invierno fue de 12 MMm3d.

El Deber