abril 15, 2024

Patty dice que seguirá con el caso Golpe y anuncia que abrirá una oficina de derechos humanos

A casi dos semanas de su retorno de Perú, la asambleísta cuestionó el trabajo del Defensor del Pueblo y anunció que abrirá una oficina para la defensa de los derechos humanos.

La exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS), Lidia Patty, aseguró este martes que continuará con el proceso en contra de la expresidenta Jeanine Añez, el gobernador Luis Fernando Camacho y otros involucrados en el denominado caso Golpe I. También anunció que abrirá una oficina de derechos humanos porque considera que “no existe un Defensor del Pueblo”.

”Seguimos y vamos a seguir continuando con el proceso, porque no se puede quedar en la impunidad el caso Golpe I, como se ha quedado en 2003 con Gonzalo Sánchez de Lozada”, manifestó la exdiputada.

Afirmó que seguirá el proceso de cerca hasta que concluya el mismo. Considera que el Ministerio Publicó debe trabajar por el pueblo y no dejar en la impunidad las muertes de Sacaba y Senkata durante la crisis de 2019.

Por otro lado, Patty también anunció que abrirá una oficina para la defensa de los derechos humanos. “Necesitamos tener una oficina (para que tengamos) una Defensoría del Pueblo de verdad, no tenemos Defensor del Pueblo en estos momentos, vamos a ver con el tiempo. Vamos a estar viendo e informando si abrimos la oficina de derechos humanos, vamos a abrir”, indicó.

La exdiputada cuestionó la labor del actual Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, porque considera que pasa más tiempo en su oficina.

“Ahora ya no es ser Defensor del Pueblo para estar en la oficina, es estar en las calles porque tiene que ir a ver tantas situaciones, tantos problemas, feminicidas, tenemos en nuestro país, violaciones a los niños, niñas”, lamentó.

Sostuvo que Callisaya está más enfocado en “los papeleos” cuando debería estar trabajando en las calles, en los juzgados, municipios y organizaciones sociales, entre otros.

Patty se refirió a estos temas luego de casi dos semanas de su regreso de Puno, Perú, donde fue designada cónsul; sin embargo, el país vecino rechazó su nombramiento por no cumplir la Convención de Viena. Al respecto, ella aseguró en varias ocasiones que fue “discriminada”.