febrero 26, 2024

Sacrifican a uno de los dos perros que atacaron y mataron a un hombre de la tercera edad

Wilfredo Leaños, de 70 años, perdió la vida por ataque de los pitbulls; y el otro can aún está desaparecido.

Lourdes Molina Rea

Uno de los dos perros pitbull, que atacaron a un hombre de 70 años de edad, fue sacrificado la noche del miércoles. Así lo confirmaron desde el departamento de Zoonosis de la Alcaldía cruceño. Asimismo, indicaron que siguen tras la búsqueda del otro can, que huyó hacia los matorrales que hay en la comunidad Tipoy, zona del Plan Tres Mil, donde ocurrió la tragedia. 

La tarde de ayer, miércoles, un hombre de la tercera edad perdió la vida después que fuera atacado salvajemente por dos perros de la raza pitbull. El trágico hecho se registró en una vivienda.

La víctima fue identificada como Wilfredo Leaños, quien, según el reporte preliminar, llegó hasta la casa para visitar a sus sobrinos. Fue sorprendido por el feroz ataque de los canes.

Según indicaron desde Zoonosis, el perro estaba muy agresivo e incontrolable, por lo que tuvo que ser sacrificado horas después de la tragedia. 

“Por el estado de adrenalina del can y precautelando la seguridad de los trabajadores, se le practicó la eutanasia”, informó Wendy Cuéllar, subdirectora de Zoonosis, a tiempo de indicar que entre las hipótesis que se manejan es que estos animales hubieran sido entrenados para peleas. 

Por otro lado, este jueves por la mañana se inició con la búsqueda del segundo perro (hembra), que huyó hacia los matorrales de la zona tras el disparo que lanzaran policías que llegaron hasta el lugar para rescatar el cuerpo del hombre fallecido.

“En cuanto a los dueños o propietarios de los animales se procederá según la normativa, el Ministerio Público se hará cargo“, resaltó Cuéllar y agregó que se iniciará con el registro de este tipo de animales calificados como razas peligrosas. 

Normativa vigente

El Código de Procedimiento Penal estipula una sanción de entre cinco y 10 años de prisión en el caso del ataque de los animales, en cumplimiento de la Ley 553, de Regulación de Tenencia de Perros Peligrosos para la Seguridad Ciudadana.

Esta última normativa en su artículo 14 describe que “la presente Ley no excluye al propietario del perro peligroso, de la responsabilidad civil y/o penal que se le imponga en la vía judicial mediante sentencia ejecutoriada“.