marzo 4, 2024

Suspenden por segunda vez la audiencia de Gabriela Zapata por el caso trata y tráfico

La suspensión se dio por la ausencia de un juez técnico y de la presunta víctima del caso, el exmandatario Evo Morales.

[APG] / La llegada de Zapata a la audiencia en La Paz

Fuente: Unitel

La audiencia por el caso de trata y tráfico contra Gabriela Zapata, expareja del expresidente y líder del MAS, Evo Morales, fue suspendida nuevamente este lunes.

La suspensión, por segunda vez en menos de una semana, se dio por la ausencia de un juez técnico y de la presunta víctima del caso, el exmandatario Morales, según Zuleika Lanza, abogada de una de las acusadas.

“No podemos adelantar nada, porque el juicio se desarrolla es de acuerdo a todos los elementos colectados”, declaró este lunes la fiscal Sarina Guardia, minutos antes de instalarse la audiencia postergada.

La acusada es investigada por presumiblemente intentar suplantar a un supuesto hijo de Morales, en 2016.

Guardia señaló que como Fiscalía se busca la pena máxima, que en este caso es de 15 años. Sobre la posibilidad de que Morales declare, la fiscal aseveró que se decidirá más adelante en el proceso.

Morales, quien no asistió a la audiencia, se encuentra en municipio de Tomina, Chuquisaca, en un evento político con la dirigencia del Movimiento Al Socialismo (MAS IPSP).

El pasado miércoles 29 de diciembre, Zapata reapareció por la audiencia, que en ese entonces también fue suspendida.

La postergación, en este caso, se debió a la ausencia del denunciante, Evo Morales, informó Manolo Rojas, abogado de Pilar Gúzman, una de las coacusadas.

En la audiencia suspendida, el abogado de Zapata, el exsubprocurador del Estado, Juan Kaleff Clemor, calificó de “ilegal” la atribución del delito a su cliente por lo que tienen la intención de “desarrollar lo más antes posible esta audiencia donde vamos demostrar que es completamente inocente”.

En 2016, la ahora acusada hizo público un certificado de nacimiento de un menor, cuyo supuesto año de nacimiento señalaba que la relación con Morales se dio cuando era menor de edad.

Luego se conoció que Zapata usaba oficinas de la Unidad de Gestión Social, que sustituyó al Despacho de la Primera Dama, para reuniones personales. También fue acusada de tráfico de influencias para conseguir contratos para empresas chinas, en especial CAMC, donde fungió como gerente.

En 2017 fue sentenciada a 10 años de cárcel por legitimación de ganancias ilícitas, uso de bienes y servicios públicos y usar un título falso de abogada. Pero, en 2021 salió de la cárcel con libertad condicional.