abril 18, 2024

Epilepsia: cuáles son los mitos y verdades sobre la enfermedad neurológica más frecuente en los niños

En el Día Mundial para la Concientización de esta enfermedad, expertos de América Latina dieron detalles sobre esta condición que sufren unos 50 millones de personas en el mundo. A quiénes afecta más y cómo los avances médicos han logrado que muchas personas tengan una mejor calidad de vida.

La epilepsia es una patología crónica no transmisible que se caracteriza por la aparición de convulsiones recurrentes. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor de 50 millones de personas conviven con este trastorno en el mundo y cada año se detectan más de 5 millones de casos nuevos. Se trata de la enfermedad neurológica más frecuente en niños y la segunda más habitual en adultos, luego del accidente cerebrovascular.

Hoy, como cada 26 de marzo, se conmemora el Día Mundial de Concientización de la Epilepsia, con el objetivo de difundir las características, prevalencia, abordajes y desafíos de quienes padecen esta condición.

“Se considera que puede afectar hasta el 1% de la población”, explicó la epileptóloga Valeria Muro (MN 114254), jefa de la sección de Neurología Infantil del Servicio de Neurología del Hospital Británico Buenos Aires. Por ejemplo, en Argentina, “a partir de extrapolaciones de cifras internacionales, se estima que habría alrededor de 300 mil pacientes”, dijo. Otro ejemplo de alta prevalencia es México donde hay aproximadamente 2 millones de individuos con la enfermedad, en especial en las zonas rurales, una situación similar a otros países de América Latina.

El organismo global de salud advirtió que su prevalencia es mayor en países de ingresos bajos y medios, donde la tasa de incidencia llega a triplicar la de los países más desarrollados.

“Las crisis epilépticas pueden manifestarse en cualquier momento de la vida, pero son más prevalentes en la infancia temprana y en la adultez. En la mayoría de los pacientes está claro el motivo y es fácil de saber la causa o etiología. Pero en otros se reconoce qué tipo de epilepsia presenta pasados varios años”, detalló Muro. Estudios internacionales indican que es mucho más frecuente después de los 60 años, con una relación de 6 a 1 respecto de los casos detectados en los primeros años de vida.

“La mayoría de las personas que padecen epilepsia pueden tener una vida normal”, señaló el doctor Espeche (Getty Images)“La mayoría de las personas que padecen epilepsia pueden tener una vida normal”, señaló el doctor Espeche (Getty Images)

Los desafíos de los enfermos con epilepsia

El neurólogo Alfredo Thomson (MN 57365), director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, destacó que “tratar adecuadamente a las personas con epilepsia tiene un impacto socioeconómico muy alto, según lo demostrado en la campaña mundial de la OMS y la Liga Internacional de Epilepsia (ILAE) y del Bureau Internacional (IBE), cuyo lema fue ‘sacar las epilepsia de las sombras’”.

Sin embargo, hoy muchos pacientes deben hacer frente a trabas burocráticas y sociales que complican su situación. “Existe discriminación para acceder a la educación y al trabajo, en todo el mundo, no solo en los países en vías de desarrollo donde vive la mayoría de las personas con epilepsia. Hay mucha ignorancia sobre esta enfermedad. Un ejemplo es que en la Argentina los docentes o las fuerzas de seguridad no tienen entrenamiento para saber qué hacer ante una crisis epiléptica tanto en aulas cómo en la vía pública. De ahí la importancia de difundir conocimientos sobre esta frecuente enfermedad”, explicó el especialista.

El doctor Felipe Arturo Vega Boada, coordinador del Subcomité Académico de Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destacó un mito que profundiza la discriminación de las personas con esta condición. “La epilepsia tiene muchas implicaciones sociales, como la discriminación, para el enfermo y su núcleo familiar, porque está muy estigmatizada al considerarla una enfermedad mental y no neurológica. No obstante, la mayoría de los casos pueden ser diagnosticados y tratados en los primeros niveles de atención”, indicó.

En los últimos años, uno de los mayores avances fue el desarrollo del cannabidiol (CBD), que es la presentación farmacéutica del aceite de cannabis (Getty Images)En los últimos años, uno de los mayores avances fue el desarrollo del cannabidiol (CBD), que es la presentación farmacéutica del aceite de cannabis (Getty Images)

¿Qué es la epilepsia?

El neurólogo infantil Alberto Espeche (MN 91050), Presidente de la Liga Argentina contra la Epilepsia (LACE) y jefe del Servicio de Neurología del Hospital Materno Infantil de Salta, explicó que esta enfermedad “se caracteriza por una actividad epiléptica anormal crónica en el cerebro que causa convulsiones o conductas o sensaciones inusuales, muchas veces pérdida de conocimiento y que tiene consecuencias neurológicas, cognitivas, psicológicas y sociales”.

“Hay una descarga anormal en una población neuronal específica (en el área frontal o sensorial, por ejemplo), la cual determinará el tipo de crisis que se presente. Las crisis parciales pueden o no alterar la conciencia, mientras que en las generalizadas sí hay una pérdida de ésta”, explicó el doctor Vega Boada, según publicó UNAM Global Revista.

El doctor Vega Boada sostuvo que el objetivo del tratamiento es evitar las crisis en el enfermo y reintegrarlo a la sociedad. Asimismo, advirtió que hay grupos vulnerables, como los adolescentes y los jóvenes, a quienes se les debe dar seguimiento para que tomen el medicamento anticonvulsivo, duerman bien y eviten consumir alcohol, a fin de prevenir una crisis.

Espeche agregó que es una patología más frecuentes en áreas rurales y en estratos sociales menos favorecidos, donde muchos pacientes sobrellevan difíciles condiciones de vida y no tienen acceso al tratamiento. “En la Argentina debe considerarse a la epilepsia un problema de salud pública y una prioridad política para proporcionar un adecuado diagnóstico y tratamiento, promoción y prevención, investigación y lograr un acceso de los pacientes en todas las regiones del país a los sistemas de salud”, dice. Además, sostuvo que deben priorizarse el control del embarazo, del parto, de los recién nacidos, las inmunizaciones, la prevención de los accidentes de tránsito y los traumatismos de cráneo como causas prevenibles de epilepsia.